Cómo ya habrán leido, ambos equipos argentinos se despidieron ayer de la competencia, tras terminar la primera fase. Con idéntico resultado (0-4), cerraron la etapa de todos contra todos en la misma posición, noveno lugar, insuficiente para clasificar para cuartos de final, donde entran los mejores 8.
Lógicamente, ayer a la noche hubo un mix de caras, algo de tristeza, algo de resignación, en fin, un panorama normal tras un trago amargo como la eliminación de la competencia. Ahora quizás duele un poco más el penal errado contra Estados Unidos, o los más de 10 minutos jugados con uno menos contra Canadá para los varones, y el último minuto contra Colombia de las chicas.
Pero bueno, lo hecho, hecho está. Y no es poco, como para desecharlo como suele pasar debido al exitismo argentino.
Queda volver, y capitalizar toda la experiencia recolectada, a lo largo de casi 8 días consecutivos, entre amistosos y competencia. También con respecto a la organización y al arbitraje, aspectos en los que estamos tratando de involucrarnos un poco más (llevo arbitrados 11 partidos, y tras nuestra eliminación seguramente arbitraré algunos más durante los dos días y medio que quedan de competencia).
Para muchos varones fue su primer torneo, y sin dudas le han sacado provecho. Tanto los más chicos como los más veteranos, han jugado con mucha pasión y entusiasmo, algo que refleja el esfuerzo realizado simplemente para llegar hasta acá. Algo que naturalmente da pie a pensar y soñar con el próximo paso, que puede ser el Mundial 2010 (en Colombia o en Estados Unidos, mañana se decide la sede), o algún paso intermedio en Sudamérica u otro continente. Da pie a pensar en los próximos equipos, quizás en más de una categoría o torneo.
Lo de las chicas fue, simplemente, extraordinario. Es imposible hacer una evaluación objetiva, no solo para mi, sino para cualquiera que las haya visto jugar. Es admirable el esfuerzo que realizaron a lo largo de todo el torneo, y esto es algo que no deja de llenarnos de orgullo. Ojalá algún día puedan venir a competir como realmente se lo merecen, porque ese día muchos paises se van a dar cuenta de que hasta ahora, simplemente venían zafando. Ese día, muchos equipos se van a dar un lindo porrazo contra una dura pared, que quizás les haga entender algunas cosas. Ojalá ese día llegue pronto, el camino es el correcto, sin dudas, pero cuesta mucho transitarlo.
De todas formas, el balance es muy positivo. Tanto en la percepción personal, como en la estadística. Ambos equipos alcanzaron la mejor posición en el historial (aunque creo que las chicas ya habían sido novenas en Australia 2000), trajimos una cantidad de jugadores que creo que también es la mayor del historial (20 en total), y repasando los resultados, creo que también hay varios registros que quedarán como nuevas marcas.
Aunque este breve consuelo no creo que alcance a tapar la tristeza de hoy, debido a la eliminación.
Seguiré con la cobertura del torneo, ya que voy a estar en la pileta todo el día, arbitrando partidos. Disculpen que estos últimos 3 días casi no escribí, pero estuve a mil jugando y arbitrando. El día que jugamos con Francia “pité” (como dicen los colombianos) 6 partidos. El día libre fue libre para todos menos para los managers, que tuvimos reuniones todo el día, o sea que tampoco tuve mucho tiempo para escribir (también ese día se hizo el tradicional partido “entre árbitros”, en el cual pude hacer un par de goles, y le conseguí un hueco para que juegue Mati). Y ayer, dos además de los dos partidos del torneo, arbitré 4 más. No fue por falta de ganas, aunque espero remediarlo a partir de ahora. Asi que mantengan la sintonia.
Una última mención, ayer incluimos para el último partido en la rotación de jugadores a Matias. Aunque técnicamente no se podía, como estaba en la planilla y ya estabamos eliminados, pudimos hacer que juegue aunque sea un partido oficial. En la foto que publicó Diana, es el primero, podrán verle la cara de felicidad.