Hoy por la mañana tenemos el último partido del round robin, contra Colombia sub-20. Partido accesible en los papeles, pero como todos, hay que jugarlo. Perderlo nos deja afuera de la llave de campeonato, y eso si que sería una muy mala noticia. Por la tarde, comienzan los playoffs.
Como hace un par de días que no escribo, voy a tratar de resumir como fue la seguidilla de partidos después de la primer victoria contra Bogotá:
vs. Galápagos: partido fácil, ganamos por más de 10 goles, que sirvió para afianzar al equipo, y rotar un poco a los jugadores cansados.
vs. Colombia sub-22: partido chivo, porque encima los pibes venían de ganarle 3-2 al world team, con lo que estaban muy afilados. No jugamos mal, aunque se empezó a dar lo que es nuestro gran déficit en el torneo: falta contudencia para concretar las situaciones que generamos, y los equipos que tienen algún velocista nos hacen 2 o 3 goles por partido con escapadas casi de mitad de cancha, cuando falla algo en la línea de backs. Perdimos 0-7.
vs. Colombia sub-18: otro partido tranquilo, que ganamos con holgura, y que aprovechamos para que descansen algunos que venían jugando todos los partidos, con signos de fatiga. Acomodamos la línea de juego para que no se exijan demasiado los que no pudieron salir.
vs. EE.UU.: era el partido del día, y se jugó a plena luz del mediodía. Los gringos vienen bien en el torneo, con un sistema de juego particular, ya que juegan a asisitir a su centrodelantero, que casi siempre está 2 o 3 metros atrás del último back rival (y acá no hay offside). Es un esquema arriesgado, ya que resigna prácticamente un jugador durante todo el partido, pero les está dando resultados, ya que el centro es muy rápido y despierto, y está haciendo una pila de goles. De hecho, es el goleador del torneo. Una estrategia que golpeaba directamente en nuestros puntos débiles. Asi y todo, no nos fue tan mal, fue 0-6, con por lo menos 3 goles en los últimos 5 minutos. Hubo un cambio en nuestra estrategia de juego para tratar de corregir los errores, ya que salimos a jugar con 1 back (más bien retrasado), una línea de 3 y 2 delanteros. El equipo se adaptó bien al cambio, y la cantidad de errores bajó, pero los que tuvimos, los pagamos en contado inmiedato, con goles.
vs. Argentina B: un partido muy hablado en la previa, porque bueno, los argentinos somos bastante bocones. Y cuando a 24 tipos que están parando en el mismo hostel les toca jugar entre ellos, casi que es inevitable el toreo pre-partido. Pero en la pileta, el equipo A fue mucho más que el B, algo casi lógico teniendo en cuenta que el B es en realidad un equipo Master. En el hockeysub, Master es la forma elegante de decir “Veteranos”. Estuvo entretenido, repetimos el planteo de la mañana contra el sub-18, pensando en cuidar a los que no habían parado hasta entonces. Casi nos hacen un gol, con una falla en mediacancha y un sprint de 10 metros, pero no le ibamos a dar el gusto a Suri.
vs. Aletas: este debe haber sido, junto con el de Ascenso, uno de los partidos más frustrantes del round robin. Jugamos por lo menos 20 de los 30 minutos en el arco de ellos, y perdimos 1-7. Todos sus goles vinieron de la misma forma, escapadas de casi 20 metros de un delantero que es muy rápido, tras un rato largo de desgaste sin poder convertir. La derrota no altera mucho las cosas, porque el objetivo de meter una semifinal ya quedó muy lejos, considerando el nivel de los 4 equipos más fuertes, con lo que incluso en el mejor de los casos, el cruce de Cuartos de Final es muy cuesta arriba. Pero si remarca nuestra principal falencia en el torneo, y no deja de ser doloroso el dedo en la llaga.
vs. Cardumen: un partido durísimo, contra el principal candidato a quedarse con el campeonato. Es el equipo local más fuerte, y casi toda la selección de Colombia. Pero también es un equipo con el que hemos compartido torneos en Colombia, en Argentina y por el mundo. Fue por lo tanto, un partido con amigos. Amigos que juegan duro, y que como buenos competidores, no te regalan nada. Su forma de juego es completamente diferente a la del resto de los equipos, ya que despliegan un juego de control del tejo, haciendo pases para adelante, para atrás, para los laterales, sin desesperarse por ir al arco. Fue 0-8, con muchos errores infantiles en los relevos (nos cobraron la falta por lo menos 4 veces, con sendas penalizaciones de tiempo en cada caso), y un buen segundo tiempo (solo dos goles).